lunes, 9 de junio de 2008

SATANÁS.. ¿UN IMITADOR DE DIOS?

¿ES SATANÁS UN IMITADOR DE DIOS...?

Guardaos de los falsos profetas, que vienen a vosotros con vestidos de ovejas,
pero por dentro son lobos rapaces. Por sus frutos los conoceréis.
¿Acaso se recogen uvas de los espinos, o higos de los abrojos..?

(Mateo 7:15-16)

En todas las organizaciones religiosas, en especial las “cristianas”, se enseña insistentemente en que Satanás es un imitador de Dios. Curiosamente, la Biblia nunca nos muestra una aseveración semejante.

¿De dónde, entonces, o por qué razón los líderes de las iglesias de la cristiandad se empeñan en hacerles creer a sus seguidores que Satanás es un imitador de Dios..?

Básicamente, para sustentar y apoyar la idea de que Dios tiene una organización visible, con rangos jerárquicos y líderes a quienes las multitudes creyentes deben obedecer como al mismo Dios.

Un ejemplo de los artilugios utilizados para deducir semejante cosa, lo podemos encontrar en la revista La Atalaya, de los Testigos de Jehová, donde se afirma:

“No se puede negar que Satanás tiene una organización poderosa con una parte invisible y una visible. Satanás el Diablo es un imitador con el propósito de engañar, y el hecho de que él tenga una organización demuestra, en realidad, que su adversario principal, Jehová Dios, también tiene una organización.” (La Atalaya, abril 15 de 1981)

Esencialmente, lo que nos están diciendo aquí los líderes de los Testigos de Jehová, es que lo que hace Satanás debe servirnos de modelo para saber cómo actúa Dios. Este tipo de razonamiento deductivo, por lo desviado y engañoso, ha logrado que millones de creyentes desprecien la libertad que les promete Cristo para convertirse en borregos, esclavos de hombres, engañados que correrán la misma suerte de los engañadores. (1 Timoteo 4:1; 2 Timoteo 3:13)

Si bien es cierto que las Escrituras afirman que Satanás se presenta como un “ángel de luz”, imitando –si se quiere- a los ángeles fieles a Dios, no puede ser menos cierto que asegurar que todo lo que haga Satanás es una imitación de lo que hace Dios, es un razonamiento peligroso.

Recordemos que Satanás es el padre de la mentira, homicida y ladrón. ¿Eso querría decir -merced a este razonamiento engañoso- que cuando Satanás engaña y asesina está imitando a Dios...? De ninguna manera.

Por el contrario, a lo largo y ancho de las Escrituras vemos que Satanás usa artimañas y procedimientos absolutamente opuestos a la manera de actuar de Dios.

¿Qué compañerismo tiene la justicia con la injusticia? ¿Y qué comunión la luz con las tinieblas? ¿Y qué concordia Cristo con Belial ( 2 Corintios 6:14-15)

Así que asegurar que lo que hace Satanás es una muestra de lo que hace Dios es, ni más ni menos, otra forma de engaño procedente del mismo Satanás, el padre de la mentira.

A pesar de que en ninguna parte del Nuevo Testamento se muestra la existencia de una organización corporativa que agrupara a cristianos sometiéndolos a jerarcas religiosos, hoy en día quienes están interesados en legitimar su autoridad sobre otros hombres, toman como ejemplo las actuaciones de Satanás y sus métodos de esclavitud para afirmar que si Satanás tiene una organización estructurada visible e invisible, Dios también debe tenerla.

Dicen los jerarcas religiosos que, puesto que este mundo inicuo –bajo el dominio de Satanás- está fuertemente estructurado, así debe suponerse que Dios –también en este mundo- cuente con una entidad corporativa altamente estructurada.


¿Fue el cristianismo del primer siglo, un corporación estructurada, tal como pretende ser hoy...?

Todas las iglesias pretendidamente cristianas reclaman seguir el modelo cristiano del primer siglo para la conformación de su aristocracia espiritual, un cuerpo gobernante de élite compuesto por uno o más miembros que se ensalzan sobre el resto de fieles asegurando haber sido nombrados por Dios sobre su iglesia y exigiendo la obediencia correspondiente a un “co-pastor” de Cristo.

Para su sorpresa, estimado lector, en ningún lugar de los evangelios ni de las cartas apostólicas se sugiere tal cosa. Ninguno de los libros del Nuevo Testamento menciona la existencia de una entidad corporativa cristiana, ningún centro administrativo ni alguna especie de cuerpo gobernante centralizado que dictara las normas que debieran ser seguidas por el resto de cristianos. Ni siquiera la simple reunión de Jerusalén, registrada en Hechos 15, insinúa tal cosa.

Ni Pablo, ni Pedro, Lucas, Santiago, Juan o Judas escribieron algo al respecto que pudiera aludir a la existencia de un hombre o grupo de hombres, de manera centralizada, ejerciera control sobre el resto de cristianos regados por el mundo conocido. No hay nada que apunte a comprobar que cualquiera de los apóstoles desarrollara su servicio a Dios estando bajo supervisión de una especie de Cuerpo Gobernante o Concilio de apóstoles, o cuerpo de pastores. Si esto fuera un arreglo de Dios para su iglesia, sería lógico encontrar, de manera recurrente, instrucciones precisas para conformar ese cuerpo centralizado de élite aristocrática espiritual a la cual el resto de cristianos “normales” deberían estar obedientes. Nada se menciona, ni siquiera en los escritos de Juan, hacia finales del siglo I. En el libro de Apocalipsis, por el contrario, vemos a Jesús enviando mensajes a las siete iglesias y en ninguna de ellos se da a entender que éstas tuvieran otro cabeza diferente al mismo Jesucristo.

Lo que nos muestra la historia, es que el ensalzamiento de estos jerarcas espirituales sobre el resto de creyentes, sucedió en la época post apostólica; precisamente, la misma época en que el apóstol Pablo predijo que comenzaría la gran apostasía. Una desviación de la fe cristiana que Jesús advirtió antes de su partida:

Porque yo sé que después de mi partida entrarán en medio de vosotros lobos rapaces, que no perdonarán al rebaño. Y de vosotros mismos se levantarán hombres que hablen cosas perversas para arrastrar tras sí a los discípulos. (Hechos 20:29-30)

Hoy en día, falsos ministros de Cristo afirman que el Señor los ha delegado para ejercer su autoridad en la tierra, y arrastran tras de sí a multitudes de seguidores que no se toman la molestia de escudriñar las Escrituras para verificar lo que sus líderes les dicen. Si lo hicieran, se darían cuenta del engaño y de la manera como estos anticristos utilizan el razonamiento deductivo torcido (incorrecto) para justificar la esclavitud a la que tienen sometidas a las personas.

Como lo afirma un pastor español, sin ningún sustento bíblico: “Jesús definió una paridad importante: Si se desecha al que tiene la autoridad delegada por Cristo, se desecha al mismo Cristo. (...) los pastores tenemos la atribución de persuadir, y los fieles deben dejarse persuadir.”

Por supuesto, en la mente de los seguidores que no escudriñan la Palabra más allá de lo que sus pastores les permiten, afirmaciones como éstas causan temor de desobedecer a la aristocracia espiritual porque –creen- al hacerlo estarían desobedeciendo al mismo Dios. Pocos se toman el tiempo suficiente para constatar si tales aseveraciones tienen sustento neotestamentario o no.

Como ya lo he mencionado y comprobado en varios estudios anteriores, el mensaje bíblico, como un todo, se opone frontalmente a colocar la fe en organizaciones de hombres, en grupos de personas o en cualquier ser humano. Al colocar la fe en lo terrenal, en lo visible, estamos diciendo que no tenemos una relación personal y directa con Dios, es decir, que ponemos como intermediario a un pastor humano y no a Cristo, como debe ser.

Otra de las argucias que utilizan estos falsos maestros, es hacer una analogía entre los cristianos y el pueblo de Israel. Sin embargo, precisamente el ejemplo de esa nación es lo que nos permite afirmar que Dios estableció un rey humano –un “pastor”- (“pastor” significa “gobernante”) sobre su pueblo, pero dejó muy claro que la petición del pueblo de Israel, de establecer un gobierno visible, una jerarquía humana, tal y como funcionaba en los pueblos vecinos mundanos, era evidencia de una falta de fe en Él, el único y verdadero Rey con derecho a gobernar sobre su pueblo de manera directa.

Estos pastores modernos, estos jerarcas actuales, no mencionan que esa forma de gobierno no agradaba a Dios, ni tampoco cuentan que en casi quinientos años de historia de reyes de Israel, quienes fueron fieles a Dios fueron pocos. Y ni siquiera los reyes fieles a Dios estuvieron exentos de abusos de poder, tal y como Dios advirtió que sucedería siempre que el hombre gobernara al hombre.

Ni siquiera los sacerdotes levitas fueron fieles a Dios ni lo colocaron a Él por encima de sus intereses personales. Al contrario, secundaron a los pastores (reyes) en su apostasía y acarrearon la tragedia sobre Israel.

No confiéis en los príncipes, Ni en hijo de hombre, porque no hay en él salvación. (..) Bienaventurado aquel cuyo ayudador es el Dios de Jacob, Cuya esperanza está en Jehová su Dios. (Salmo 146:3,5)

De igual manera, cuando leemos el Antiguo Testamento nos percatamos de que los hombres aprobados y utilizados por Dios actuaban en su mayoría por fuera del sistema; y era precisamente esa organización de pastores y sacerdotes la que mataba a los profetas de Dios.

Los hombres aprobados por Dios fueron casi siempre proscritos y perseguidos por la “organización de Dios” terrestre. Isaías, Jeremías, Samuel, Natán, y hasta el mismo David antes de ser rey, eran vistos por la “organización” como hombres peligrosos y detestados. De igual manera, no deja de ser notable el hecho de que –con excepción de David y Salomón- las Escrituras posteriores a Moisés fueron escritas por hombres que eran odiados por la jerarquía sacerdotal y pastoral (reyes) establecida. Dios levantó hombres que no formaban parte de esa “organización visible de Dios” (“iglesia de Dios”) ni estaban sujetos a la obediencia de nadie más que Dios. Sin excepción, estos fieles hombres fueron catalogados por la jerarquía humana como “rebeldes”, “divisores” y hasta “apóstatas”. Su lealtad estaba por encima –incluso- de aquélla reclamada para una organización establecida por el mismo Dios, cual era el arreglo en el Antiguo Testamento.

¿Qué podrá decirse de hoy en día cuando no existe una “organización” establecida por Dios posterior al sacrificio expiatorio de Cristo..?

En todas las organizaciones humanas que pretenden ser cristianas, sus líderes reclaman obediencia a ellos “en Cristo” (un sofisma) sin que tal obediencia y sujeción a los hombres tenga sustento neotestamentario. Alegan estos líderes que desobedecerlos a ellos es lo mismo que desobedecer a Dios, y que cualquier intento de insubordinación a esa autoridad humana es rebeldía hacia Dios. Tras un proceso de adoctrinamiento, donde inculcan temores supersticiosos, los jerarcas eclesiales consiguen finalmente que las personas que llegaron a sus organizaciones en búsqueda de Dios, se conviertan en seguidores de hombres... en sus seguidores y no de Cristo.

Por otro lado, quienes llenan las denominaciones eclesiales, se sienten orgullosos de estar bajo la “cobertura” o dominio de estos hombres carismáticos y milagreros en quienes creen que el Espíritu Santo reposa avalando algo que no avala la Palabra de Dios.

Para estos engañados, la prueba irrefutable de que estas organizaciones provienen de Dios, es que en ellas han entrado personas con problemas de alcoholismo, drogadicción, antisociales y delincuentes que, dicen, cambiaron radicalmente sus vidas hasta convertirse en ciudadanos de bien libres de adicciones.

Si somos honestos, este razonamiento lo utilizan religiones de todos los calibres y pelambres. Musulmanes, católicos, Testigos de Jehová, seguidores de la Nueva Era, participantes en procesos de auto-ayuda (lifespring, Insight, etc) y Alcohólicos Anónimos también pueden demostrar que quienes ingresaron a estas organizaciones cambiaron sus vidas; igual que las cambiaron miles de vendedores de Herbalife, Omnilife y Amway, o practicantes de yoga, Tai Chi, aromaterapia, Feng Shui, Reiki, grupos marianos, grupos de estudio, y cientos de miles de sectas y organizaciones seculares que pueden aportar pruebas fehacientes de que “tienen la verdad” ya que sus adeptos han mejorado sus vidas.

Algunos conocidos que tengo entre los Testigos de Jehová, la Misión Carismática Internacional y Lifespring, una empresa comercial que se vale de las herramientas de la psicología para fanatizar a sus clientes hasta convertirlos en adictos a los talleres de superación personal y multiplicadores del negocio, afirman que las organizaciones donde están tienen el apoyo y el beneplácito de Dios ya que sus propias experiencias personales satisfactorias así lo demuestran.

Así que la gran pregunta es: ¿Es prueba de estar con Dios el hecho de haber obtenido un bienestar terrenal..?

Cristo no le promete a nadie una vida sin problemas. Al revés, se nos advierte que “es necesario que a través de muchas tribulaciones entremos en el reino de los cielos” (Hechos 14:22) Cualquier camino al cielo, libre de tribulaciones, es un engaño, no nos conducirá a él.

Y: Si el justo con dificultad se salva, ¿En dónde aparecerá el impío y el pecador? (1 Pedro 4:18)

Si bien es cierto que los seguidores de lifespring, Testigos de Jehová, iglesias cristianas, de yoga, etc., sienten una notoria mejoría en sus vidas y en la forma como asumen las relaciones ante los demás, el precio que pagan por ello es muchísimo mayor que lo obtenido.

Las personas vinculadas a estas organizaciones sí han obtenido ciertos beneficios, pero éstos han resultado en una pérdida de su libertad –así no lo perciban- y están siendo dominados por hombres que les hacen creer que son libres sin serlo. Las personas que ingresan a estas organizaciones se sienten en bienestar siempre y cuando no abandonen la organización. Esto no es libertad. Libertad es no estar sujetos a nadie más que a Dios.

Por lo cual, siendo libre de todos, me he hecho siervo de todos para ganar a mayor número. (1 Corintios 9:19)

Un cristiano verdadero es aquel que, siendo libre de todos, se hace esclavo de sus semejantes si esto es necesario para que conozcan a Cristo.

Con todo, aunque Pablo aseguró que estaba dispuesto a hacerse esclavo de los incrédulos, nunca reconoció a otro cabeza que no fuera Cristo.

Pero quiero que sepáis que Cristo es la cabeza de todo varón. (1 Corintios 11:3)

Respecto a ciertos infiltrados que se estaban colando en la iglesia de Cristo, con el fin de obligar a los cristianos a regresar a la obediencia a la ley mosaica, Pablo dijo:

Y esto a pesar de los falsos hermanos introducidos a escondidas, que entraban para espiar nuestra libertad que tenemos en Cristo Jesús, para reducirnos a esclavitud, a los cuales ni por un momento accedimos a someternos, para que la verdad del evangelio permaneciese con vosotros. (Gálatas 2:4)

Lo que Pablo nos narra aquí es que algunos hombres se ensalzaron sobre el resto y pretendieron ejercer su dominio religioso buscando que los cristianos regresaran a la esclavitud de la ley mosaica.

El apóstol sabía que estos hombres engañosos procuraban implantar en el cristianismo toda la estructura del Antiguo Pacto. Si esto sucedía, si estos falsos maestros lograban seducir a los nuevos cristianos con un falso evangelio, ellos podían colocarse como intérpretes de la ley, como líderes religiosos con derecho a juzgar e imponer sus puntos de vista sobre la congregación. El triunfo del falso evangelio supondría volver a implantar un cuerpo sacerdotal que se levantaría sobre el resto de cristianos.

Evidentemente, los engañadores buscaban tener autoridad sobre sus hermanos de fe, contradiciendo lo que Jesús había ordenado:

Entonces Jesús, llamándolos, dijo: Sabéis que los gobernantes de las naciones se enseñorean de ellas, y los que son grandes ejercen sobre ellas potestad. Mas entre vosotros no será así, (Mateo 20:25-26)

Y, exactamente, sucedió lo que Cristo había advertido que pasaría:

Porque yo sé que después de mi partida entrarán en medio de vosotros lobos rapaces, que no perdonarán al rebaño. Y de vosotros mismos se levantarán hombres que hablen cosas perversas para arrastrar tras sí a los discípulos. (Hechos 20:29-30)

De ellos mismos, de las entrañas del cristianismo mismo se levantaron estos hombres perversos que consiguieron colocarse como cabezas, pretendiendo ser intermediarios entre los cristianos y Jesucristo. Usurpando el lugar que solamente le corresponde a Cristo, estos hombres reclaman ser llamados “maestros”, “líderes”, “pastores”, “padres” manifestando una frontal oposición al evangelio de Cristo:

Pero vosotros no queráis que os llamen Rabí; porque uno es vuestro Maestro, el Cristo, y todos vosotros sois hermanos. Y no llaméis padre vuestro a nadie en la tierra; porque uno es vuestro Padre, el que está en los cielos. Ni seáis llamados maestros; porque uno es vuestro Maestro, el Cristo. (Mateo 23:8-10)

Nadie debería pretender ser llamado maestro o Rabí, ni mucho menos ejercer la autoridad de tal. El único Maestro es Cristo. Y él nunca enseñó que dejaría “maestros delegados” o “co-pastores”.

Así, este espíritu anticristiano empezó a manifestarse incluso mientras Pablo estaba vivo y, cuando el último de los apóstoles falleció, ya no tuvo quien lo frenara, así que tomó control total extraviando a muchos mediante la total apostasía que ha prevalecido en el mundo hasta el día de hoy.

Muchos traductores de la Biblia se valieron de triquiñuelas legalistas para verter ciertos pasajes de la Biblia –como Hebreos 13:17- usando palabras de autoritarismo cuando ni la idea ni el contexto lo exigían valiéndose de la única posible palabra que reflejaba este sentido mientras que desechaban todas las otras que sugerían el sentido correcto de acompañamiento voluntario y que estaban acordes con la Biblia, como un todo, y con el mensaje de igualdad de Cristo. (Ver la serie de artículos publicados: Pastores y Autoridad, de este servidor)

Quienes insisten en colocarse bajo la “cobertura” o potestad de estos hombres, están despreciando el valioso sacrificio de Cristo:

Estad, pues, firmes en la libertad con que Cristo nos hizo libres, y no estéis otra vez sujetos al yugo de esclavitud. (Gálatas 5:1)

No hay manera de extraviarse; no hay manera de que alguien pueda justificar el haber sido engañado. Ahí, a nuestro alcance, tenemos la Biblia –la verdad- para que constatemos por nosotros mismos cuál es la voluntad de Dios. Por pereza o facilismo, algunas personas prefieren que otras les digan lo que tienen que hacer olvidando que la responsabilidad por nuestros actos será de nosotros mismos. Jesús afirma con total convicción que quienes formamos parte de sus verdaderas ovejas nunca seguiremos a nadie diferente que Él:

Va delante de ellas; y las ovejas le siguen, porque conocen su voz. Mas al extraño no seguirán, sino huirán de él, porque no conocen la voz de los extraños. (Juan 10:4,5)

El único Pastor es Cristo; el resto son extraños, salteadores y ladrones. Quienes insisten en seguir a hombres colocándolos como sus líderes, no son parte de las ovejas de Cristo:

Pero vosotros no creéis, porque no sois de mis ovejas, como os he dicho. Mis ovejas oyen mi voz, y yo las conozco, y me siguen. (Juan 10:26-27)

Las ovejas que no son de Cristo siguen a los extraños. Las ovejas de Cristo solamente lo tienen a él como único Cabeza e intermediario.

Sin el mínimo temor a equivocarme, entonces, puedo afirmar –como lo he estado haciendo desde hace tiempo- que todos aquellos que se yerguen sobre otras personas manifestando falsamente que tienen una autoridad delegada por Cristo, son ladrones y falsos maestros. Y todos aquellos que permiten que esto ocurra, que siguen a estos hombres que se rotulan bajo títulos que el mismo Cristo prohibió que alguien más aparte de él usara (pastor, maestro, rabí, líder, etc.) son personas dignas de lástima porque se harán merecedoras del mismo castigo que sufrirán quienes los engañan.

Mas los malos hombres y los engañadores irán de mal en peor, engañando y siendo engañados. (2 Timoteo 3:13)

Quienquiera que asegure que las Escrituras nos hacen un llamado a colocar nuestra fe y obediencia en hombres y organizaciones de hombres, está mintiendo. Quienquiera que diga que su propia iglesia, aquélla fundada por un hombre, es parte de la organización visible de Dios, miente descaradamente. Quienquiera que asevere que los cristianos deben seguir incuestionablemente la guía de un pastor u otro jerarca humano, contradice abiertamente las Escrituras. Quienquiera que asegure que lo que hace Satanás nos ayuda a entender lo que hace Dios, no tiene la más mínima idea acerca de la bondad y misericordia de nuestro Dios Altísimo.

¿Continuará su derrotero siendo seguidor de hombres y despreciando la libertad que Cristo ganó para usted..? ¿Continuará siguiendo el camino de la apostasía que se inició en el periodo post apostólico..?

O, por el contrario, ¿permitirá usted que sea el Espíritu Santo quien lo guíe a través de las Escrituras...? ¿Se decidirá a escuchar al Buen Pastor o seguirá escuchando la voz de los extraños..?

Usted decide.


Ricardo Puentes M.
Junio 6 de 2008

11 comentarios:

  1. Buen día brother!!!!!! Llegué a tu blogs no recuerdo cómo. Pero ha sido grato encontrar un blogs con un criterio tan apegado a las escrituras y sin prejuicio!!!. Te he agregado a los blogs que debo leer. Puedes verlo en mi dirección www.gusmarcarleixsosa.blogspot.com Saludos, te estaré leyendo.

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  2. Vale... Gracias y un abrazo lleno de bendiciones...

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  3. hola hno Ricardo.
    Soy de Chile y debo decirle que su blog es una bendición, lamentablemente en estos últimos tiempos la gente querrá escuchar mentiras para entretenerse los dias domingo (o sábado) y empezar una "buena semana" Que triste.
    Me declaro libre seguidora de Cristo y he visto como el "mundo" rechaza a los Hijos de Dios.
    Pero si a Cristo lo rechazaron que mas nos queda a nosotros.
    Aguantar hasta su venida, y entre paréntesis, no creo en el rapto, me gustaría que hablara de eso para conocer su postura. Personalmente creo que debemos pasar por tribulación para despues encontrarnos con el Señor en el aire, en el evento en que "todo ojo le verá".
    Espero su comentario
    Concepción, Chile.

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  4. Lo que usted dice es una gran verdad. El mundo siempre rechazará a los verdaderos cristianos o a quienes quieran serlo. Por supuesto, del mundo también forman parte todas las organizaciones religiosas, llámense cristianas o no. Pero recuerde que Jesús lo advirtió:

    Si el mundo os aborrece, sabed que a mí me ha aborrecido antes que a vosotros. Si fuerais del mundo, el mundo amaría lo suyo; pero porque no sois del mundo, antes yo os elegí del mundo, por eso el mundo os aborrece. Acordaos de la palabra que yo os he dicho: El siervo no es mayor que su señor. Si a mí me han perseguido, también a vosotros os perseguirán; si han guardado mi palabra, también guardarán la vuestra. (Juan 15:18)

    Da mucha risa ver a todos estos pastores recibidos por gobernantes y tratados como príncipes. Jesús advirtió claramente que si a él, al único Pastor, Cristo, lo habían perseguido, cuánto más lo harían con sus seguidores.

    Cuando se tienen claros los fundamentos de la doctrina cristiana, se entiende y se siente profundamente que, de verdad, uno no hace parte de este mundo, ni sigue los sueños que persigue el mundo. Todo es vanidad, declaran el apóstol y un rey bíblico bajo inspiración (rey que luego sucumbió a esta vanidad); y es cierto. Aunque disfrutamos de las cosas bellas de la vida, y de la provisión de Dios, sentimos que no somos parte de este mundo, que nuestra ciudadanía no está aquí y que solamente somos extranjeros de paso.

    Respecto al Rapto, estoy preparando algo sobre eso. Pero le anticiparé que la Biblia lo apoya. Aunque no existe la palabra “rapto” para describir este acontecimiento, las Escrituras nos hablan claramente de esto. Pronto publicaré el estudio, con soporte bíblico, para que usted tenga a bien leerlo y responderme.

    Ahhh.. Y muchas gracias por sus palabras...

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  5. que extraño... usted afirma que no necesitamos de hombres para que nos enseñen, ya que todo mundo puede entender la biblia por si sola, con la ayuda del espiritu santo....pues que perdida de tiempo la suya, no cree? o mas bien que astuto, dispersando a las ovejas, y constituyendose de la manera mas sutil en maestro de los cristianos mas inmaduros. Digale a Himsalam que no lea sus estudios, que el o ella, puede entender por si mismo las escrituras...

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  6. "Firme en la fe": usted confunde una cosa con otra. Sí necesitamos de hombres que nos enseñen. Por algo Jesús nos delegó (a todos los cristianos) a enseñar a otros el evangelio. Pero la convicción de que lo enseñado es la verdad, no la da el hombre sino Dios. Por otro lado, si no hay nadie que predique, hasta las piedras hablarán.
    Pórtese bien...

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    1. Con todo su respeto hermano, que claramente con lo que dijo firme en la fe y su contestacion usted mismo se contradice, y en las escrituras si usted las lee bien, Dios siempre puso profetas ante israel para que los guiara, personas que son dados a Dios, personas que Dios les da la sabiduria para dirigir y enseñarles a los demas, usted dice que en las escrituras en ninguna parte los apostoles hablan de una organisacion, y entones que fue lo que dijo pablo de si mismo que el es predicador y maestro? 2 timoteo 1:11, y que habla en 1 timoteo 3? de los requisitos de los obispos, y de los requisitos de los diaconos, osea hermano, usted esta confundiendo a la gente con eregias, le sugiero que por favor lea la biblia bien, la escudriñe, porque el que no estudia bien, y no aprende bien, enseña mal, como los falzos profetas, las escituras le llaman a usted, anatema

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    2. Eric, cada uno es libre de creer lo que le parezca. Al final se sabrá el resultado de cada cosa

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  7. Hola hERMANO Ricardo

    Con el debido respeto y si a bien tiene usted hacerlo me gustarìa que me orientarà sobre la veracidad del testimonio que narra una lider religiosa llamada MARIA LUISA PIRAQUIVE DE MORENO quien fundò una iglesia en colombia en 1972. ella afirma que Dios a ella le revela la doctrina y que ella la enseña a su pueblo. ella dice que Dios tiene una empresa material aqui en la tierra y que se lama MIRA y que de ella sacarà un gobernante para colombia y que con la misma ayudarà con obras de misericordia a la gente que pasa necesidades.
    Tambien me gustarìa que si usted tiene tiempo que analizara un libro que ella sacò al mercado con el titulo de "vivencias" donde narra la manera como el espiritu santo le ha hablado en sueños,visiones,por profecia dandole a conocer sucesos sobre la vida privada de las demàs personas.

    Le agradezco si usted pudiera orientarme ya que muchos miembros de mi familia estàn encantados en ese lugar y dicen que hay que amar y respetr a esa señora pues Dios puede castigarme si llego a hablar mal de ella.tambien le cuento que aellos se les ha cujmpkido profecias que les han dicho ahi y les encanta ir y recibir profecias.
    otra cosa importante que tengo que decirle es que los predicadores de sus iglesias enseñan que nadie puede dar una interpretacion diferente a la que ella da de las escrituras porque es Dios mismo quien se las da . gracias

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    1. le cree a un humano y no al Dios viviente ? asista a la iglesia que alli tendra respuesta a todas sus preguntas y se las respondera el mismo Dios no un humano, no un simple periodista que no sabe nada de Dios y que tiene al maligno dentro de el

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    2. Nicolás, en la Iglesia de las Piraquive está el Dios viviente? Yo solamente he visto humanos

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